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Año 2002

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Oye mi canto: ¡el gazpacho!

29/09/2002 Diario HOY

Espectacular sustitución de un puente en la vía del tren.
La complicada operación se desarrolla este fin de semana sin descanso en el tramo Badajoz-Aljucén.

Se palpa la tensión mientras la grúa trabaja. El puente ferroviario de más de cien toneladas que salva el arroyo Guerrero, junto a la antigua carretera que une Badajoz y Montijo, está siendo reemplazado este fin de semana por otro más resistente. Medio centenar de operarios siguen de cerca la evolución de esta complicada y espectacular operación promovida por el Ministerio de Fomento dentro de las mejoras previstas en el tramo ferroviario Badajoz-Aljucén. Si todo sale como está previsto, hoy será colocado el nuevo puente. Se trabaja a conciencia día y noche para que la línea sea restablecida a las seis de la madrugada del lunes, tal y como se pactó con Renfe.
Por lo delicado de la obra, desde el Ministerio de Fomento se mantienen ciertas reservas sobre su ejecución, que ayer transcurría sin mayores problemas salvo que el puente que había que reemplazar pesaba más de la cuenta.
El trabajo de la grúa es la clave de esta operación, y toda la jornada del viernes consistió en asentar este vehículo, de 12 ruedas y el más grande que existe en Extremadura, traída expresamente para esta misión. Previamente ha habido que compactar el suelo a conciencia pues al estar junto al lecho de un arroyo el terreno puede provocar alguna sorpresa.
Los propios trabajadores de esta obra, cuya responsabilidad es de la Unión Temporal de Empresas Aljucén, con la colaboración de FCC y Azvi, filmaban con cámaras domésticas y fotografiaban los momentos en que los poderosos cables de la grúa abrazaron el puente viejo.

Pesaba más de lo previsto
Sobre las cuatro de la madrugada, un primer tirón confirmó que la estructura metálica, que la grúa no era capaz de elevar, no pesaba 80 toneladas como se preveía sino alrededor de 115, según el ordenador de a bordo.
Visto que la cosa se complicaba decidieron quitar peso al puente, así que entró en acción una cuadrilla 'armada' con sopletes para aligerar la carga desprendiendo los raíles y travesaños del puente, que tiene una longitud de 32 metros.
Pese a que la grúa es capaz de levantar hasta 500 toneladas (las más grandes que se ven estos días por Badajoz soportan sobre 100 toneladas), al estar unos metros alejada de su objetivo el brazo pierde capacidad, por lo que hubo que traer una segunda grúa para repartir la carga a elevar.
Por fin ayer, sobre las tres de la tarde, el viejo puente se elevó suspendido ante la tensa expectación de trabajadores y curiosos.

Prueba de peso final
Por la tarde sólo restaba apoyarlo para desplazar las grúas, pues al moverlo de su emplazamiento original, su poderoso brazo pierde eficacia. Trabajar sobre los puntos de apoyo y colocar el nuevo puente, que estaba siendo lucido ayer junto al arroyo, es la parte final de la obra suponiendo que encaje sin problemas. Hoy por la noche se efectuará una prueba de peso a modo de simulacro del paso de un tren antes de que Renfe restablezca el tráfico ferroviario el lunes a las seis de la mañana.

eneik@hotmail.com